Viajar a San Miguel, es
bonito pero a la vez agobiante porque desde San Salvador Al oriente del país son
casi 3 horas ir sentado en el bus ver todas los lugares que se pasan para
llegar aunque no disfruto tanto la naturaleza, porque siempre me duermo más con
ese frio que da por el aire acondicionado en si no siento cuando llego a la
terminal de oriente. Las veces que he visitado San Miguel es por cosas del
trabajo siempre tuve la curiosidad de que se siente comer pupusas con curtido
mayonesa solo de pensarlo antes decía deberían decir buenas y mis amigos me decían
Estefany te gustaran más si las acompañas con gaseosa. Dije espero que me
gusten lo peor fue que llegar a san miguel se siente un vapor horrible un calor
horrible solo dan ganas de tomar agua y agua, de seguro fue porque llegamos a mediodía
tipo una era la hora del sol tuvimos que esperar el bus que los llevaría al
lugar donde íbamos a una reunión de trabajo tipo cinco de la tarde saldríamos y
después nos íbamos ir al hotel a cambiarnos e ir a buscar esas pupusas tan
famosas por los migueleños, pasaron las horas y por fin llegamos a la pupuseria.
Al llegar pedí de mis preferidas revueltas y con la coca cola heladita, bueno y
llego el momento inesperado probarlas con curtido mayonesa, lo bueno que tenían
de los curtidos. Partí un pedazo de pupusa y agarre el curtido mayonesa les seré
sincera me dio asco pero no se los dije todos diciendo prueba y probé bueno me lo comí es feo comer eso no siente
bueno espere tanto para probar eso y no me gusto me dio asco la verdad prefiero
mil veces el curtido vinagre de ese momento lo ame más y no lo cambaría por nada.
Largo viaje para que no
me gustara esa delicia para muchos pero para mí no.
Espero que les gustara
mi anécdota de probar algo que no me gusto. Y no solo esta historia si todas
las que les pude compartir en mis blog.
Gracias.













